miércoles, 20 de julio de 2016

La violencia inevitable

Hace varios días que hay una serie de ideas que me están dando vueltas por la cabeza. Desde la teoría de los dos demonios, a los atentados por lobos solitarios en EEUU y Europa.

Viene a cuento porque es imposible no contemplar el crescendo de un clima social que empieza a mostrar enojo y hasta atisbos de violencia en los últimos meses, en lo local, pero también la locura desatada en otras partes del mundo. Locura con enorme difusión y locura que pasa como reporte del tiempo. Doble vara acá y “allá”.

Aquí hay un obvio incremento de la violencia revanchista, con gente que es tu vecino, tu compañero de trabajo, bah, tu igual, que se alegra si perdes el laburo o quedas en la lona. Solo porque pensabas políticamente distinto a él. Este pichi es el que tiene el poder de vida o muerte via voto hoy. Antes apoyaban a las dictaduras (“algo habrán hecho”, “aca hace falta mano dura y orden”), pero eran sujetos pasivos en los golpes que otros ejecutaban. Hoy participan directamente entronizando a la derecha ladrona y asesina via voto. Es grave esto. Porque legitima situaciones institucionales de atropello a los derechos. “Dejalos gobernar! Uds ya estuvieron 12 años, ahora nos toca a nosotros!” me han llegado a decir. Como si la vida democrática e institucional del país fuese simplemente un River-Boca, y no una construcción colectiva social.

El punto es que estas mayorías circunstanciales fachas apoyan desde su revanchismo clasista un sistema social injusto, excluyente, opresor y corrupto. En nombre de la democracia, la república, la institucionalidad y no nos olvidemos, ¡la honestidad!

Lo triste es que estas mayorías circunstanciales que se alegran tanto ante las desgracias de los que apoyamos gobiernos populares, son tan victimas como nosotros de las aves rapaces que ponen en el poder. Un caso digno de ser analizado. Pero que se repite a nivel mundial. Un impresentable Donald Trump a punto de tomar control sobre los botones de los silos nucleares. Un Rajoy que es vuelto a ser elegido una y otra vez. Un socialista francés que defiende la flexibilización laboral como un derecho adquirido de las corporaciones. Una dama de hierro alemana que quiere que las cuentas cierren con o sin la gente adentro, especialmente si es la gente de otros países. Primeros ministros de derecha que fracasan, y que dan lugar a ministros aún más de derecha. ¿Cómo es convencida la humanidad de votar a sus enemigos? Quizás sea un síntoma de “protección evolutiva” pueden pensar algunos. Como la creencia popular sobre los lemmings, que dice que cuando sus población aumenta de manera no sustentable, se lanzan de a miles al mar, en una suerte de suicidio colectivo que solo dejará a algunos individuos para repoblar la colonia, preservando los recursos y la sustentabilidad del ambiente en que viven. La verdad, no lo sé.
Solo sé que veo al mundo de cabeza.

La cuestión es que en un mundo tan derechizado, el sentido común creado marca que la exclusión por “meritocracia” es el nuevo orden lógico de las cosas. El leit motiv del neoliberalismo, bah. Tenés lo que te merecés, de acuerdo a tus esfuerzos. Concentrate en tus logros, esforzate, y obtene mejoras en tu vida. Un ethos profundamente individualista, que nace de cierta concepción protestante sajona, que ve con pésimos ojos la organización colectiva, “el populismo”, la lucha por el bienestar de la sociedad en su conjunto, no de los meros individuos separados del todo, el famoso "la Patria es el Otro”, bah.

La consecuencia de tal “sentido común” excluyente es naturalmente un estado de resentimiento creciente de parte de los excluidos.  

Y este resentimiento se va a ir manifestando de diversas maneras. Marchas, protestas de diverso tipo, desde pacíficas a cada vez más violentas a medida que las masas excluidas se den cuenta de que pueden montar un millón de marchas, petitorios, demostraciones, que los unico que van a obtener, en el major de los casos, es ninguneo, burla, hasta llegar a la repression lisa y llana. El ejemplo local es el ultimo ruidazo/cacerolazo de la semana pasada, que los medios se encargaron de tapar lo mas possible, y que diversos funcionarios minimizaron como minoritario, hecho por sectores afines al ultimo gobierno casi que con fines destituyentes, o de mero “poner palos en la rueda”. 

En el orden internacional, hace ya cerca de dos años que venimos viendo marchas de todo tipo, levantamientos de pueblos enteros, en protesta por la ola de violencia institucional y policial contra la minoría negra. Impunidad absoluta de policías de gatillo facil, filmados asesinando sin causa o razón logica aparente, que salen del tribunal absueltos por jurados de mayoría blanca.

En Europa hace DÉCADAS que los inmigrantes de todo origen, pero muy especialmente los del Norte del Africa, los de origen musulmán, y los africanos subsaharianos son humillados, perseguidos, deportados, maltratados y utilizados para la mas vil explotación. (No hay que olvidar que tambien los “sudacas” han sido objeto de similar tratamiento, pero el acento se ha puesto en los grupos mas arriba mencionados) Europa imperial no dejó de serlo solo porque ya no tengan imperios formales los paises que la constituyen. Su profunda ideología de superioridad racial, intellectual y cultural los hace ciegos a lo que su continente le ha hecho a todos los demás donde ellos han puesto el pie. Son incapaces de comprender las heridas causadas a otros y que esas heridas son el origen de la pobreza y las catastrofes que empujan al inmigrante precisamente a emigrar. Y hablamos de aquellos que deben emigrar. Los refugiados son harina de otro costal, si se quiere aun mas vil, porque son las guerras patrocinadas por Europa las que los causan, con el tendal de muertos en los paises de origen y durante el peregrinar hacia tierras mas “seguras”. Y la conclusion en este ultimo punto es más terrible, porque las propias leyes europeas les permiten deportar inmigrantes ilegales, pero les deben asilo a los refugiados. Sin excusas. Legalmente tienen el derecho de ser acogidos. 

Sin cupos, sin trabas, sin peros.

Todas estas injusticias cometidas de abajo hacia arriba tienen una sola conclusion logica y es la igual respuesta de signo contrario.

Protestas legítimamente por tus derechos conculcados, te pegan, te revientan, no te escuchan. Vas a la justicia, se te rien en la cara, y los que te han dañado salen como si nada por la otra puerta porque pagaron o son amigos del juez. Y habrá quien quiera devolver la piña social… Si no puedo tener comida en mi plato, si mi vida esta absolutamente perdida, tanto si cumplo con la ley y normas sociales como si no, salgo de caño y disfruto lo que puedo, cuando y cuanto puedo, pensará una parte de los oprimidos. Es su forma de rebelión solitaria, individualista, como el Sistema que los aplasta.

Otros saldrán a hacer otra forma de “justicia”. Se subirán a un camion, o agarrarán un machete y cuchillos, un chaleco explosive, o un rifle, y entrarán a matar a cualquiera. A cualquiera que identifiquen como El Otro, el que les hace daño y los oprime. Y así tenemos pibes refugiados de 14 años que cargan machete en mano contra rubios ciudadanos del pais que lo acogió, pero que contribuyó a ver su pais devastado, su familia esparcida y muerta, y que al recibirlo, lo hizo con desprecio y humillación, con marchas contra él, y todos los que son como él.

Y asi tendremos a belgas o franceses de origen colonial, es decir de familias de las antiguas colonias europeas, hijos, nietos, biznietos de los inmigrantes originales, que siguen siendo llamados “argelinos”, “marroquíes”, etc. Nunca franceses. Nunca belgas. No son lo suficientemente puros, lo suficientemente blancos. Crecen con ese stigma. En barrios alejados del “centro”, de los que no pueden salir, porque fuera de esos monoblocks, nadie les alquila a aquellos con “apellido árabe”. Tampoco los contratan para trabajos especializados, aun si han podido llegar tras grandes esfuerzos a obtener un título. Son pocos los que acceden. Son solo aquellos que pueden ser mostrados como un triunfo de la cultura blanca que ha domesticado al salvaje de las colonias, y que se regocija del ejemplo de su exito.

Despues vienen las sorpresas cuando estos mismos pibes sin oportunidades, sin metas en la vida, humillados, sospechados (como se sospecha aca de los pibes con gorrita, morochones), maltratados por la cana, cuando viene alguien, y les da una meta, un objetivo, los convierte en “heroes”. Se sorprenden cuando llegan un oscuro personaje (no por el color de su piel), y les da un alto objetivo, por una causa noble les dice, que a lavez les permitirá vengarse de los que tanto daño le han hecho a él y los suyos.

Es la sociedad misma la culpable de dejar a estos pibes y pibas maduros para que los inescrupulosos los cosechen.

En EEUU resulta que mandan a un ciudadano negro a pelear a miles de kilómetros por la causa de la libertad, de os derechos humanos, de la democracia. Pronto se da cuenta que es todo verso, pero Bueno, ya esta en el baile, es Buena paga si sobrevive y hasta quizás la inalcanzable oportunidad de otro modo de llegar a tener un titulo universitario.

Pero retorna y los servicios para veteranos son una mierda. No lo contratan, porque ya se sabe, muchos quedan “tocados” despues de haber estado “allá” y haber hecho lo que les ordenaron hacer (y mas allá tambien), de haber visto lo que vieron. No son confiables. Y encima, un “heroe del frente”, no cambia el color de su piel por haber estado en alguna Guerra imperial. Sigue siendo un negro. Y la cana lo trata como lo que es

Entonces un día se cansa de ver vecinos, amigos, parientes, ser asesinados por un cana, y que el mismo salga indemne, porque la justicia que vio el video y los testimonios del asesinato, considera que fue legitima defense. Legitima defensa por la espalda. Legitima defense con un policía arrodillado sobre la espalda del detenido, otro esposándolo, y un tercero vaciandole un cargador en la nuca.

Citando a Perón, la violencia de arriba engendra la violencia de abajo.  
Todo esto constituye violencia de arriba, violencia institucional. Apoyada por mayorías circunstanciales que por la razón que sea, lavado cerebral mediatico, doctrina del shock en accion, etc, elige a la derecha, sus tradicionales verdugos, como los custodios de su sociedad.

El resultado obvio de esta receta es, claro está, el desastre.
Uno de los problemas es, desde mi punto de vista, ver estas acciones aislada, como ataques de individuos movidos por causas personales o ideologías extrañas a el pensamiento hegemónico (en este caso, el occidental). Estas acciones deben ser vistas como acción y reacción de sistemas sociales injustos, nacidos al calor del neoliberalismo ultracapitalista de la ganacia sobre todas las cosas, el culto a los números, y la ganancia financier sin productividad real. La acumulacion por la acumulación misma, que origina burbujas financieras, guerras, desastres ecológicos para el beneficio de unos pocos. La inequidad extrema es el meollo de la cuestión.

En diferentes regiones estalla por diferentes motivos o excusas.
  • La supuesta implantación del Islam en una region (que en realidad es una contrarrevolución armada desde occidente para contrarrestar un legitimo despertar nacional e islamico en la region en los 80).
  • El racismo que permea la sociedad yanqui desde casi su origen.
  • El clasismo y abandono del estado de las capas mas pobres en casi toda Latinoamérica que da origen a las bandas, que terminan siendo maras, bandas narco, o movimientos de liberación fracasados que se terminan a veces confundiendo con los anteriores.
Y asi podríamos seguir. El problema en si, lo que ocasiona todo esto es la desigualdad, y la imposibilidad de revertirla por medios pacíficos. Porque ese es el meollo de la cuestión. Las corporaciones, los poderosos, colonizan cada estrato del entramado de poder que les da acceso a los altos niveles de decisión. Los tribunales, los parlamentos, pagan las campañas de los primeros mandatarios, a los cueles después poseen por completo.

Uno vota, buscando equilibrar la situación. Y en el caso de tener un candidato que realmente desea mejorar la sociedad y hacerla mas equitativa, que gane las elecciones, uno ve como año tras año lo destruyen. Su reputación, su entorno, su familia, todo es atacado. Y si no lo pueden derrocar, al menos le hacen tanto daño, que es improbable que pueda volver al poder. Y durante la gestión se encargan de oponerse a todo y derribar cada medida progresista e igualadora llevada adelante. Cada cosa que se intenta es trabada desde la justicia comprada. Se judicializa todo. Se insiste en el republicanismo extremo, cada acto de gestión es inmovilizado. ¿Suena familiar? Y, si. Lo es.  

Mientras, cuando entra a jugar la derecha, el gobierno es atendido por sus propios dueños, que no se deyienen ante minucias como la aplicación de la ley. Y lo que antes provocaba furor de perros rabiosos con la boca llena de espuma, ante cualquier hecho realizado por el gobierno populista, sin quebrar bajo ningún aspecto las leyes, no despierta ni una queja cuando se hace qubrando todo orden legal e institucional.

Este ciclo que vemos actualmente dentro y fuera del país, de derechas que no dejan pasar una, que son incapaces de ceder en lo mas minimo sus ansias rapaces, ya lo hemos vividoa aquí antes. Y provocó la mas grande tragedia del siglo XX.

Los levantamientos armados de los 70 fueron producto de no encontrar justicia. De no ser escuchados. De haber sido privados de toda herramienta legitima y legal para salir de la encerrona avariciosa de las oligarquías ladronas  asesinas de nuestro país. No se trataba de jóvenes con “pajaritos en la cabeza” que venían con ideologías locas que no cuadraban con nuestro sentir y vivir. Que algunos, sobre todo los cuadros dirigenciales, hayan abrazado esas ideologías para encuadrar su lucha es un poco anecdótico. Era una forma de dar una coherencia intelectual, un plan de lucha y objetivos a una lucha para terminar con la desigualdad que no podía ser barrida pacíficamente. No venían con la “cabeza comida”, surgieron como respuesta a la opresión intolerable de décadas de dominio de “los de arriba”. Y consideraron muchos de ellos que mezclando doctrina de nuestros propios movimientos nacionales y populares, con visiones de un mundo mas justo de otras ideologías, ponían un orden y una meta a su revolución. Errados o no, eran la respuesta a un sistema injusto que se venía perpetuando por generaciones. Cuando el agua no encuentra camino, se lo hace a la fuerza.

Lo terrible de lo que sucede tanto aquí como en el mundo, es que justamente esa situación de desesperanza, de no poder acceder a cambiar minimamente situaciones de profunda injusticia, se está repitiendo. Y las explosiones de violencia también.

Tengo miedo de que en algún punto, se repita la historia acá. Nadie realmente quiere la violencia. Siempre el ser humano, no el que esta en la cúspide del poder, si no los pueblos llanos, tratan de evitar la violencia. Cuando recurre a ella, como en la Revolución Francesa, es porque ha llegado a un limite insoportable de abuso por parte de aquellos que son tan estúpidos que no comprenden que si repartieran tan solo un poco de aquello que atesoran y acaparan, los pueblos volverían a su natural estado de pacificación.


En que brete esta la humanidad toda, hoy, no? 

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